jueves, 5 de noviembre de 2015

Uso de jabón de Aleppo para ayudar al eczema o dermatitis


   Uno de los mejores descubrimientos que he realizado en los últimos años es el jabón de Alepo. Llevaba tiempo buscando un jabón para mi cara, que no tuviese químicos y fuese lo más “básico” posible, es decir, que tuviese el menor número de ingredientes. Siempre he tenido la corazonada que cuantos menos aditivos tengan los productos mejor resultado dan. Y parece que este es uno de esos casos, al menos hasta el momento.

   Así que vayamos con las presentaciones ;-). El jabón de Alepo es un jabón vegetal a base de aceites de oliva y laurel, digamos que es el antecesor al jabón de Marsella, conocido como el primer jabón sólido del mundo y que se realiza de forma artesanal desde hace más de 2000 años en Alepo, ciudad que da nombre al mismo (desconozco si actualmente lo seguirán elaborando en dicha localidad por el tema de la guerra de Siria). Está destinado a pieles sensibles con problemas de eczema, psoriasis, dermatitis, acné…etc, debido a sus propiedad antinflamatorias, antioxidantes y antisépticas.

  Simplemente se compone de:

Aceite de oliva: Es un aceite que destaca por sus propiedades recuperadoras del manto hidrolipídico de la piel, nutriendo y suavizando nuestra piel.

Aceite de laurel: Es un aceite que actúa como purificador de la piel, ejerciendo una actividad antibacteriana y antirritante sobre nuestra dermis.

Hidróxido de sodio

Agua



   Lo podemos encontrar en cualquier herbolario o tienda online en internet, su precio es un poco más elevado que otros jabones, pero su duración y tamaño es mucho mayor. Tenemos a nuestra disposición diferentes composiciones del jabón según sea la proporción de cada aceite. Los más indicados para los eczemas y dermatitis son aquellos con un contenido mayor de aceite de laurel.

   Yo personalmente, lo llevo empleando ya un par de años y va bastante bien. Durante los períodos en los que no lo uso mi piel lo siente, ya que tengo que recurrir a otros jabones con un mayor número de químicos. Concretamente empleo el jabón de Alepo con un 40% aceite de laurel y un 60% de aceite de oliva, pero hay numerosas combinaciones y con más ingredientes como puede ser arcilla roja, aceite de rosa mosqueta o comino por ejemplo. Como no me canso de decir, cada uno tiene que experimentar con su cuerpo y observar lo que mejor resultado le da. Igual a mi me viene bien esa proporción y a otra persona le irrita toda la cara o simplemente no notan sus efectos.

   Lo empleo por la mañana al levantarme y por la noche al acostarme. Como me reseca un poco la piel suelo emplear una crema hidratante ligera para compensarlo un poco, pero muchas veces no me hace falta y con un buen lavado tengo suficiente y no me hace falta más.


   Espero que hayan probado este jabón y les haya dado buenos resultados, y si no lo han hecho no duden en animarse a problarlo y añadirlo a su vida diaria. Perder no van a perder nada, así que ¿por qué no intentarlo?

miércoles, 4 de noviembre de 2015

¿El ejercicio provoca dermatitis o eczema?

   Uno de los aspectos que te permiten conocer aún más lo que te rodea, es la experiencia, el vivir en carne propia los acontecimientos para poder así valorarlos y sacar algo claro de ellos. Por ello, los que padecemos una u otra enfermedad conocemos mejor que nadie los síntomas y lo que nos viene mejor o peor en cada caso.

   Hay que tener en cuenta que no todo le va bien a todo el mundo, ya que cada uno somos un universo particular que responde de diferente manera a aquello que nos llega por los sentidos. Así pues, yo no reacciono igual ante alguien agresivo que mi vecino del quinto, y lo mismo sucede con los eczemas. En general hay factores que afectan por igual a todos, pero hay determinados aspectos que a unos les va  peor que otros, cuestión de genética, de lo intoxicado que estemos o de lo sensibles que seamos.


   En mi caso, es el ejercicio físico. Con el paso de los años he comprobado que realizar actividad física importante, por ejemplo correr 10 km día sí y dia no, no suele irme bien para mi piel. Puede ser el exceso de sudoración, el estrés al que sometes al cuerpo con tanta intensidad o los cambios bruscos de temperatura, no lo achaco a un factor en concreto, lo que tengo claro es que no me viene bien. Conozco a otras personas que les sucede lo mismo, así que podría decirse, que en base a mi experiencia, hacer ejercicio físico "excesivo" que produzca mucha sudoración es malo para los eczemas o dermatitis, pero como decía al principio, cada uno es un mundo, y a otras personas les puede ir genial.

   Así que cuando comprobé esto, me dediqué a probar otras actividades, como natación que me va genial, sobre todo si es en el mar, montar en bici, andar, unas flexiones por aquí unas dominadas por allá....vamos, ejercicio del bueno pero que no tenga como resultado sudar en exceso la camiseta ya que me conozco el resultado al día siguiente.

   También como comenté en el primer post, una actividad fabulosa, ya que nos permite estar en forma y a la vez, relajarse del estrés diario, es el yoga. Ejercitándose cada uno a su nivel, puede darnos resultados fantásticos, ya no sólo a nivel físico sino también espiritual. Si no lo han probado, les animo desde aquí a hacerlo, además se está poniendo de moda, por lo que seguro que cerca de la casa de cada uno, hay un centro de yoga disponible.



   En resumen, no se puede afirmar categóricamente que realizar ejercicio vaya mal para los eczemas y dermatitis, pero en mi caso y en el de bastante gente que conozco no tiene buenos resultados, sino todo lo contrario, por lo que cada uno tiene que averiguarlo en base a su experiencia.

¿Cual es tu caso?


martes, 3 de noviembre de 2015

¿La tensión emocional provoca dermatitis o eczema?

   Uno de los actores que favorecen la aparición de eczemas o dermatitis es el estrés o la tensión emocional. Todos los que padecemos esta enfermedad, hemos experimentado en carne propia, que durante aquellos períodos de mayor nerviosismo, estrés, preocupación…etc, se dan un mayor número de crisis a nivel dermatológico, en comparación con períodos de tranquilidad y sosiego. Además se suma, que como vemos que nos salen más erupciones, nos ponemos aún más nerviosos, provocando una mayor intensidad de las heridas a su vez.

   Esto nos debería de hacer pensar  lo malo que son el estrés y las preocupaciones, ya no solo a nivel mental, sino también a nivel físico. Nuestros antepasados se servían de ese estrés para responder de la mejor forma a un peligro inminente, pero nosotros lo tenemos continuamente instaurado en nuestro organismo, desde que nos levantamos ya estamos estresados porque llegamos tarde a nuestras clases, trabajo, citas…provocando un grave perjuicio a nuestra salud. En comparación con otros enfermos, como los del corazón, es una tontería, pero es un aviso de otro tipo, que nos está indicando que algo funciona mal en nuestro cuerpo, y que debemos de escucharle.



   Por ello, cuando estemos en períodos complicados, ya sean por exámenes, por cuestiones laborales, familiares…etc, tenemos que tomarnos la vida con más filosofía, intentando relativizar los problemas, para evitar en la medida de lo posible que nos afecte a lo más importante que tenemos, que es nuestra salud, que sin ella de nada nos va a servir ni el dinero, ni el amor, ni las amistades, ni el trabajo ni nada de nada. Recuerdo una técnica que leí una vez en un libro, que dice que cuando parece que se nos va a acabar el mundo, nos imaginemos que podemos observarnos desde arriba, primero desde nuestras cabezas, luego un poco más arriba, desde una nube, luego desde fuera del planeta tierra, después desde otro planeta, galaxia…etc, y comprobaremos que somos un punto infinitesimal en el universo, que nuestro problema es una nimiedad en el conjunto, y que nuestra cabeza es una de las principales generadoras de problemas, pensando que somos nosotros el centro del universo, y que cualquier cosa que nos pase parece que no va a tener remedio ni solución, cuando en realidad será seguramente una soberana estupidez.

   Por tanto deberemos de tomarnos los asuntos diarios con una mayor tranquilidad y completar nuestro día a día con algún tipo de actividad que permita a nuestro cuerpo expulsar todo ese estrés, como pueden ser clases de yoga o meditación, que nos van a ayudar a relajarnos y a reducir el número de crisis que surgen en nuestra piel. Yo lo he experimentado, y en mi caso, me ha ido estupendamente, no es que lo haya leído por ahí y lo cuente, no, lo digo con conocimiento de causa. Y ya no solo va a ir bien para nuestra enfermedad, sino que nos va a permitir estar mejor a todos los niveles.



Así que resumiendo, ¡más alegría y menos estrés!

lunes, 2 de noviembre de 2015

¿Qué es el eczema o dermatitis?

   Es una enfermedad que provoca en nuestra piel enrojecimiento e inflamación. Normalmente suele localizarse en la zona de los codos, las rodillas y en la cara, donde la piel suele ser más delicada y fina. En la mayoría de casos, viene acompañada de sequedad en la piel, provocando pequeñas escamas.

   Según la medicina oficial (a lo largo de esta web verán que hago una diferencia clara entre la medicina oficial y alternativa) es crónica, es decir, la tendremos durante toda nuestra vida y tiene carácter hereditario. Eso fue lo primero que me dijeron todos los dermatólogos a los que consulté, pero con el paso de los años comprobé que no es así, siempre y cuando sigamos ciertos comportamientos que nos ayuden a reducir los episodios de crisis y ¿por qué no? a eliminarlo para siempre. Este es y será el objetivo de esta página.

Los principales síntomas son:

- Enrojecimiento de la piel
- Picor
- Aumento de la sensación de calor en la cara
- Piel escamosa y agrietada

   Por lo que si observamos estos síntomas en nuestra piel, tendremos que ir a un dermatólogo para que nos confirme la enfermedad y podamos trabajar en ello. Muchas veces autodiagnosticarse no es el mejor de los caminos, así que lo mejor es confirmar lo que tenemos, y una vez hecho esto ya empezaremos a buscar los remedios que estimemos convenientes para mejorar nuestra salud, ya que al fin y al cabo esta enfermedad es eso, un problema de salud, una alerta que nos está enviando nuestro cuerpo de que algo no está funcionando con normalidad, que se ha roto el equilibrio y debemos de buscar la causa que lo está provocando. ¡Jamás! luchar contra los síntomas, ya que es es como poner parches a una rueda pinchada, debemos de buscar el origen para solucionar el problema.