Uno de los mejores descubrimientos que he realizado en los últimos años es el jabón de Alepo. Llevaba tiempo buscando un jabón para mi cara, que no tuviese químicos y fuese lo más “básico” posible, es decir, que tuviese el menor número de ingredientes. Siempre he tenido la corazonada que cuantos menos aditivos tengan los productos mejor resultado dan. Y parece que este es uno de esos casos, al menos hasta el momento.
Así que vayamos con las presentaciones ;-). El jabón de Alepo es un jabón vegetal a base de aceites de oliva y laurel, digamos que es el antecesor al jabón de Marsella, conocido como el primer jabón sólido del mundo y que se realiza de forma artesanal desde hace más de 2000 años en Alepo, ciudad que da nombre al mismo (desconozco si actualmente lo seguirán elaborando en dicha localidad por el tema de la guerra de Siria). Está destinado a pieles sensibles con problemas de eczema, psoriasis, dermatitis, acné…etc, debido a sus propiedad antinflamatorias, antioxidantes y antisépticas.
Simplemente se compone de:
Aceite de oliva: Es un aceite que destaca por sus propiedades recuperadoras del manto hidrolipídico de la piel, nutriendo y suavizando nuestra piel.
Aceite de laurel: Es un aceite que actúa como purificador de la piel, ejerciendo una actividad antibacteriana y antirritante sobre nuestra dermis.
Hidróxido de sodio
Agua
Lo podemos encontrar en cualquier herbolario o tienda online en internet, su precio es un poco más elevado que otros jabones, pero su duración y tamaño es mucho mayor. Tenemos a nuestra disposición diferentes composiciones del jabón según sea la proporción de cada aceite. Los más indicados para los eczemas y dermatitis son aquellos con un contenido mayor de aceite de laurel.
Yo personalmente, lo llevo empleando ya un par de años y va bastante bien. Durante los períodos en los que no lo uso mi piel lo siente, ya que tengo que recurrir a otros jabones con un mayor número de químicos. Concretamente empleo el jabón de Alepo con un 40% aceite de laurel y un 60% de aceite de oliva, pero hay numerosas combinaciones y con más ingredientes como puede ser arcilla roja, aceite de rosa mosqueta o comino por ejemplo. Como no me canso de decir, cada uno tiene que experimentar con su cuerpo y observar lo que mejor resultado le da. Igual a mi me viene bien esa proporción y a otra persona le irrita toda la cara o simplemente no notan sus efectos.
Lo empleo por la mañana al levantarme y por la noche al acostarme. Como me reseca un poco la piel suelo emplear una crema hidratante ligera para compensarlo un poco, pero muchas veces no me hace falta y con un buen lavado tengo suficiente y no me hace falta más.
Espero que hayan probado este jabón y les haya dado buenos resultados, y si no lo han hecho no duden en animarse a problarlo y añadirlo a su vida diaria. Perder no van a perder nada, así que ¿por qué no intentarlo?


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